martes, 17 de diciembre de 2019


EL NIÑO ROBOT
Ahora, en el año 2.532, hay un niño; pero no es un niño cualquiera, es un robot. Se llama Kuppi. Es bajo y delgado, tiene la cabeza cuadrada y es guapo. La verdad es que no tiene pelo, sus ojos son azul verdoso y muy grandes, la nariz es muy pequeña, sus brazos son normalitos, sus piernas, pies y manos también lo son, no tiene ninguna discapacidad, su ropa es un poco rara, tiene un pantalón arrugado y viejo; parece que lo lleva siempre puesto. Su camiseta está rota y con mucha suciedad, no lleva zapatos, ni algo para abrigarse. La verdad es que está bastante feliz, tiene una cicatriz en la frente y es indestructible.
Vive en la Jungla natural. Ahí hace mucho frío, pero como es un robot no lo siente.
Donde vive hay una montaña inmensa y arriba del todo está su casa. Él la construyó. Le gusta mucho la naturaleza. Hay muchos animales: leones, caballos, cebras, cabras, pájaros…  y muchos más. Él les enseña cómo recoger la basura que tira la gente, para que el planeta este limpio. También hay plantas: cultivos, girasoles, margaritas…
Hay muchos ríos con agua potable, así pueden beber sus animales.
Un día se despertó para ir a coger fruta para sus animales y escuchó unas voces que venían de fuera de su casa:
- ¡Ayuda, ayuda! -era el Leopardus Pardalis.
Kuppi corrió hacia fuera y le dijo:
 -¿Qué te pasa?
-Que nos estamos estinguiendo y solo puedes hacer una cosa para que eso no pase. -Dijo Leopardus.
-¿Qué hago? dímelo-tembló Kuppi.
-Tienes que salir de la jungla para conseguirlo. Tienes que encontrar  una gema dorada que protege a los animales-anunció Leopardus.
-¿Fuera de la jungla?-Gritó Kuppi.
-Por favor, ¡hazlo por nosotros! -insistió Leopardus.
-Bueno, vale. Pero quiero ir con ayuda-contestó Kuppi.
-Vale, ¿con quién quieres ir? No vayas con nosotros, que nos puede pasar algo muy malo- anunció Leopardus.
-Vale, voy con mi caballo Brillo-Dijo Kuppi.
-¿Quién es ese caballo llamado Brillo?-preguntó Leopardus.
-Es muy bueno.Es un mamifero, vive un la jungla porque es caballo de jungla, tiene pelo, es muy peludo, patas y una cola, claro. Es hervívoro, es rápido para mí porque cuando me subo encima yo creo que casi puede volar. Algunos caballos de jungla saltan, pero este no-explicó Kuppi.
-Bueno, sobre todo tengo que llevar protección porque ir fuera de la jungla es peligroso-comentó Kuppi.
Y como no tenia nada cogió una rama, una hoja gigante y agua para su animal.
Llamó a Brillo y le dijo:
-Hay que salir de la Jungla.
-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¿Qué?!!!!!!!!!!!!! ¿Salir de la jungla?-preguntó Brillo.
-Sí, hay que coger la Gema dorada para salvar a los animales-explicó Kuppi.
Cuando ya iban a salir de la jungla...
-¡Se me olvida algo!-gritó Kuppi. -¡Mi peluche favorito, que me da buena suerte!-aclaró Kuppi.
-¿Y cómo es?- preguntó Brillo.
-Es un perro que me regalaron mis padres. Es de espuma, o eso creo; tiene forma de perro y es azul. Lo uso en casa y en la calle; me entretiene.-Explicó Kuppi.
Cuando salieron de la Jungla con el peluche, se encontraron al malo que quería robar la gema dorada para que los animales de la jungla se estinguieran y la jungla fuese para él solo.
Pasadas unas horas, el malo se paró en el estanque de los patos.
 -Hola, patitos. Dentro de poco no estaréis aquí.-Exclamó Carpiu.




-¡Lo va a destruir todo! ¡Qué mal! -lloró Kuppi.
-No quiero que lo haga-protestó Brillo.
-No lo va a hacer porqué lo impediremos-contestó Kuppi.
- ¡A por ello! -Gritó Brillo.
Cuando ya era de noche vieron a Carpi.
 -Tiene el mapa para encontrar la gema.-Dijo Kuppi.
-Hay que seguirle para conseguir la gema dorada-respondió Brillo.
-En marcha-dijeron Kuppi y Brillo.
Cuando se pusieron en marcha se encontraron a mucha gente y dijeron:
-¿Qué es esto?
Los dos perdieron de vista al malo. Cuando Kuppi miro al suelo se encontró el mapa de la gema dorada.
-Lo he encontrado- exclamó Kuppi.
- ¿El qué? - se extrañó Brillo.
-El mapa, ¿qué va a ser? -dijo kuppi.
Lo cogió y…
-¡Pero esto no se entiende nada!-maldijo Kuppi.


 -Es que está en otro idioma que solo entienden los animales, pero no entiendo porque lo ha cogido si ni siquiera sabe ese idioma-se extrañó Brillo.
-Pone que tenemos que ir por el mar. Yo nunca he ido al mar-explicó Brillo
- Pero ¿cómo te voy ha llevar? -pregunto Kuppi.
-No sé-respondió Brillo.
- ¡Ya lo tengo! En un barco grande, ¡encontraremos uno! - Dijo Kuppi.
Estaban buscando un barco en la orilla del mar y lo encontraron; gritaron:
 - ¡Aquí, aquí!
Les hicieron caso y fueron a por ellos. Cuando ya estaban en el barco montados el capitán dijo:
 – Soy Mary. ¿A dónde queréis ir?
-Queremos ir a…   espera que lo miro. ¡Ah, sí! Vamos a Montañas Negras-respondió Kuppi.
                Cuando llegaron…
- ¡Hala, qué alta es! – dijo Brillo.
-Gracias, pero en el mapa dice que está en una cueva por la mitad de la montaña-explicó Brillo.
- Pues¿ a qué esperamos? -exclamó Kuppi.
Estaban subiendo y se encontraron a un loro raro, porque en vez de repetir las palabras las dice al revés.
-Mira, un loro-Dijo Kuppi.
-Orol nu arim- contestó el loro loco.
- ¿Qué dice? -pregunto Kuppi.
-¿ecid éuq?-respondió loro loco.
 -Vámonos, Brillo- dijo 


-Vámonos, Brillo- dijo Kuppi.
-ollirb sonomáv- respondió el loro loco.
Cuando llegaron se encontraron a una estatua de oro que tenía la gema dorada.
-Pone en el mapa que no se debe tocar, solo si hay dos animales.
Brillo miró a Kuppi de una manera muy rara.
 -Por favor, conviértete en animal- Dijo Brillo.
- Vale, pero me convierto en el que quiera- respondió Kuppi.-Me convierto en un perro como mi peluche, pero más grande-explicó Kuppi.
Recuperaron la gema y se la llevaron a Leopardus Pardialis.
-Enhorabuena, lo habéis conseguido. Ahora todos estaremos bien y nunca pasará nada malo.
Y COMIERON PERDICES Y NUNCA FUERON ATRAPADOS.

FIN

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