lunes, 20 de abril de 2015

TRABAJO REALIZADO POR ÁLEX B.

PORTADA DEL LIBRO.

 
 

ADEMARO Y SUS PESADILLAS
por Alex Belijar García
 
Ademaro es un niño con montones de pesadillas, así que su amigo Salva decide acompañarle en estas aventuras pero, ¿son las pesadillas de Ademaro? o alguien está detrás de todo esto; descúbrelo en el interior de este libro.
 
Ademaro, era un niño como los demás; pero a veces se imaginaba cosas que otros no se imaginaban  debido a su gran imaginación.
 Ademaro se imaginaba tales cosas como monstruos espeluznantes, cucarachas debajo del la cama etc.
Todos los monstruos nocturnos y feroces que él se imaginaba se lo contaba a sus amigos, pero, aunque el resto de niños  también tenían miedos, le tomaban por alguien raro, solo porque contara sus miedos.

 

 
Un día su amigo Salva empezó a sentir curiosidad por lo que Ademaro decía.

Así que un frío día de invierno, Ademaro y Salva prepararon todo para la gran aventura:

Linternas, Mochila caza fantasmas, (mochila con aspiradora) cámara híper fotográfica (cámara  con lupas en su lente y zoom), barritas hipervitamínicas (1kg de chocolate envuelto en una servilleta) y walkie-talkies.


 


Al día siguiente…

-¡Ademaro!
-¡Salva! ¿Estás listo para pasar cuatro noches en tu habitación?
-Sí, Salva, pero va a ser difícil; además, no podremos dormir más de cinco horas, cualquier monstruo nos podría atacar por la retaguardia
- escalofrío.

 Ademaro y Salva fueron el día 20 de diciembre de 2014 a una aventura que podía ser la última.
 Al llegar al sitio elegido  con sus bicicletas sacaron todo de la mochila y lo cargaron en su cuerpo.   

En aquel momento su habitación era como un la casa de la bruja en la película de Blancanieves.

Antes de entrar Ademaro, que solo tenía 12 años, entró en la habitación de su hermano mayor de 17 años y le dejó una nota de despedida por si acaso…

Ademaro notó algo raro en su hermano, ya durmiendo, pero Salva le llamó.
-Entramos, ¿o qué?

-Vale, vale.  

-Aghhh

-¿Qué pasa Salva?

-La puerta no se abre.

- Bufff…

 


    Ademaro rebuscó en la mochila en busca de algo para abrir la puerta, y cogió la mochila caza fantasmas.

-Prueba a ver si abres la puerta con esto,

-Vale.

Arrancaron la cerradura de cuajo con la mochila caza fantasmas y Salva oyó una risita,

-Ademaro, he oído algo.

-¿Quién tiene imaginaciones ahora. Ehhh?

-Estaré cansado…

Abrieron la puerta y…

-Ademaro, ¿por qué llenas la habitación de papel de baño?

-Esto no lo he hecho yo.

Así pasaron  los niños la primera noche.

Al día siguiente estaban agotados, así que durmieron toda la mañana de las vacaciones.

-¡Salva! Despierta, ¿qué es esa sombra que se ve al fondo?

-¿Qué?

-Eso

 

-Vale, coge la linterna.

Ademaro enfocó y la sombra atravesó la pared entrando en el baño.

-Bloquea todas las puertas y ventanas, Salva. Esto va a ser peligroso.

El rostro de la sombra sonó muy familiar para Ademaro.

Así pasó la segunda noche y, debido a aquella sombra, Ademaro y Salva no pudieron dormir a la mañana siguiente.

-Ademaro… esto está siendo demasiado duro para mí…

-¿Qué te pasa?

-Necesito volver a casa y recuperar fuerzas - dijo Salva a las  diez de la noche.

-¡Espera!

-¿Qu-é-e-e?

¡La barrita!

Ademaro fue a buscar la barrita pero la barrita hipervitamínica ya no estaba y una risa muy peculiar pasó por la cabeza de Ademaro.

Pero aun quedaba un trozo.

-Toma Salva

-Gra-gra-gracias, ya me encuentro mejor.

-Menos mal.

-Una cosa Salva

-¿Qué?

-Creo que se quién está detrás de todo esto…

-¿¡Quién?!

-Mi perro.

-En serio…

-No, es broma; es mi hermano. Todo encaja, la primera noche noté algo raro cuando le deje la nota de lo que estaba haciendo, todas las risitas son un clásico de mi hermano, y aquella sombra, es exactamente la forma del cuerpo de mi hermano mayor.

-Está bien, Ademaro. Mañana, a las nueve y media de la tarde, la última noche, resolveremos el caso.

-Vale, ahora a dormir que ya son las seis de la mañana.

Cuando todos los miembros de la familia se fueron a dormir, 24 de diciembre de 2014 empieza la gran aventura.

Ademaro y Salva se dieron un abrazo que podría ser el último. Y emprendieron la aventura

-Cógelo todo, salgamos de esta habitación por fin.

-Salva, me muero.

-¿Qué?

-De hambre, ¡jajaja!

-No bromees con eso.

-¡Agáchate Salva!

-¡Ahhhhhh!

Una bola de hierro pasó por la cabeza de Ademaro y Salva.

-Ufff , te he salvado Salva

-Sí...

Al fondo del pasillo estaba la habitación del hermano de Ademaro.

 

-El suelo se está destrozando dijo Salva.

-¡Sí!

-Corre.

-Ambos se agarraron al pomo de la puerta del hermano de Ademaro.

-¡Ufff!, -dijeron a coro los dos.

Abrieron la puerta de la habitación de Ademaro y…

-¡Felicidades, Ademaro!

-¡Jajajaja! -dijo Ademaro

Y Salva, con cara de tonto, abrazó a Ademaro.

El final no estuvo mal pero sus amigos sí les creyeron porque todo estuvo grabado con la cámara hiperfotográfica que les quitó el hermano de Ademaro sin que se dieran cuenta.

 


Fin




Este cuento está basado en los miedos nocturnos que suelen tener los niños.

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