martes, 5 de noviembre de 2019


UNA VIDA MUY PELIGROSA

 

      Érase una vez un niño, tenía 9 años, era rubio con ojos azules, muy sociable y tenía muchísimos amigos.

    Un maravilloso día de verano, se marchó con su familia de vacaciones a Teruel, porque sus papás le habían prometido que, si se portaba bien, irían a visitar Dinópolis como regalo de cumpleaños.

   Cómo el niño se portó muy bien se fue en Agosto a Dinópolis con sus papás y su hermano pequeño.

  Al entrar en Dinópolis encontraron gran cantidad de dinosaurios y fósiles de todo tipo (animales, plantas, etc…). Entre ellos había tres esqueletos de dinosaurios, de diferentes tamaños.
   La ilusión del niño era ser científico y encontrar una fórmula que reviviera a los dinosaurios.

  Pasaron los años y el niño se hizo mayor. Y estudiando mucho consiguió su gran sueño, ser científico y encontrar una fórmula para revivir a los dinosaurios.

   Al final revivió a un gran Rex, lo adiestró y se lo llevó a su casa a vivir. Con el paso del tiempo, se hicieron muy amigos y vivieron una vida llena de aventuras.
 
 
FIN

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